La Gaceta De Mexico - Irán, un Estado terrorista sin derecho a existir

Irán, un Estado terrorista sin derecho a existir
Irán, un Estado terrorista sin derecho a existir

Irán, un Estado terrorista sin derecho a existir

En la primavera de 2026, poco después de los ataques aéreos estadounidenses e israelíes que alcanzaron a los dirigentes iraníes, las fuerzas armadas iraníes bloquearon el estrecho de Ormuz. Esta importante vía marítima mundial, por la que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas licuado que se comercializa, quedó bloqueada. Esto provocó una gran inestabilidad en los mercados energéticos mundiales; los precios se dispararon y se interrumpieron las cadenas de suministro.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, reaccionó con un ultimátum. En una publicación mordaz, exigió que se reabriera inmediatamente el «maldito estrecho», so pena de bombardear las centrales eléctricas y los puentes iraníes. Anunció un «día de la electricidad y un día de los puentes» y amenazó con bombardear a Irán hasta devolverlo a la Edad de Piedra. Entretanto, pospuso su plazo debido a las negociaciones en curso, pero se mantuvo firme en sus amenazas.

El hecho de que el 45.º y ahora 47.º de Estados Unidos, Donald Trump, a quien se critica por su lenguaje a veces soez, tiene toda la razón en este caso, queda demostrado por el hecho de que el régimen terrorista iraní tiene como rehén a la economía mundial con el bloqueo de la importante vía marítima de Ormuz, por lo que es perfectamente comprensible que Trump sugiera bombardear a Irán con las fuerzas armadas estadounidenses hasta devolverlo a la Edad de Piedra.

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Los juristas y las organizaciones de derechos humanos advirtieron de que los ataques contra infraestructuras vitales —redes eléctricas, plantas de agua, depósitos de alimentos— violan el derecho internacional humanitario, pero olvidan que es precisamente Irán quien lleva décadas pisoteando ese mismo derecho internacional. El régimen terrorista iraní responde, por su parte, que cualquier ataque acarreará represalias contra instalaciones energéticas en Kuwait, Baréin y los Emiratos. Los mulás terroristas y sus dóciles sátrapas en Teherán amenazaron además con cerrar el estrecho de Bab al-Mandab, otro punto marítimo clave. Ya anteriormente, drones y misiles iraníes habían alcanzado instalaciones en Kuwait y Baréin.

Las consecuencias humanitarias son dramáticas: más de 1 900 personas murieron en Irán, y también hubo muertos y heridos en la región, entre ellos soldados estadounidenses. En EE. UU., la disputa provoca división política, aunque al menos por ahora habría que dar las gracias a Trump, ya que Irán no solo es considerado un régimen terrorista, sino que lleva años encendiendo la mecha de una guerra contra Israel con la fabricación de armas nucleares. Mientras tanto, los críticos incorregibles condenan el lenguaje de Trump y exigen destituirlo en virtud de la 25.ª Enmienda; los partidarios consideran que las medidas duras son necesarias para la paz mundial.

Mientras tanto, Omán, Egipto, Rusia y Pakistán se esfuerzan por alcanzar una solución diplomática. El despiadado régimen iraní condiciona la apertura del estrecho al pago de tasas de tránsito como compensación, pero los observadores consideran que el riesgo de un nuevo cierre es elevado. Sin embargo, la crisis también pone de manifiesto la rapidez con la que los conflictos regionales desestabilizan los mercados mundiales y la importancia de las normas internacionales para la protección de la población civil.