Los acampados en Madrid quieren mantener la presión al Gobierno contra la crisis de la vivienda
Tras dos noches acampados en el centro de Madrid, los manifestantes contra la crisis de la vivienda en España estaban este lunes decididos a "seguir presionando" al Gobierno del socialista Pedro Sánchez, a quien reclaman una nueva ley más protectora ante unos precios disparados.
Muy criticado, incluso entre sus partidarios, por no haber logrado contener la escalada de precios de compra y alquiler de vivienda, el Gobierno de Sánchez debe presentar el martes un nuevo decreto. Pero el texto no tiene garantías de ser aprobado en el Parlamento, donde no dispone de mayoría.
"Pedimos que se saque un decreto ley sobre todo para proteger el derecho a la vivienda y evitar los desahucios", explicó a la AFP Carlota, una manifestante de 29 años que pasó la noche entre el centenar de tiendas instaladas en la turística plaza de la Puerta del Sol.
Esta pintora describe como "grave" la situación en España y pide una legislación que evite que "se priorice el capital y los fondos de inversión a las personas". Al igual que su amiga Violeta, esta noche ha dormido cinco horas en esta acampada formada por decenas de militantes y manifestantes, en su mayoría jóvenes.
- Turistas sorprendidos -
Bajo la sorprendida mirada de los turistas que captan la escena con sus teléfonos, y sin presencia policial, algunos militantes reparten churros y bocadillos para el desayuno, bajo un cielo gris de inicios de otoño.
La acampada arrancó el sábado en la simbólica Puerta del Sol -ya ocupada en 2011 por los Indignados que protestaban contra la austeridad y la corrupción tras la crisis de 2008-, como reacción al desalojo días antes de Maricarmen Abascal, una madrileña de 87 años que tuvo que dejar el piso en el que residía desde hacía 70 años, tras su adquisición por una empresa inversora.
Su imagen siendo sacada del apartamento en camilla por la comitiva judicial el miércoles, mientras numerosos manifestantes le daban su apoyo en la calle, desató una ola de indignación en España a menos de un año de las elecciones legislativas de 2027.
"Ni una Maricarmen más", escribieron los manifestantes en Sol en referencia a la anciana, quien está hospitalizada desde su desahucio.
"Os pido a todos valor, luchar, defender lo que es vuestro", afirmó la octogenaria en un video publicado durante la noche en X por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos.
Beatriz Blanco, una trabajadora autónoma de 37 años que también está en la acampada, conoció un caso similar en su entorno.
"Tengo una amiga que ahora mismo su madre se ha tenido que volver a vivir con ella, su madre tiene 65 años, porque no se puede permitir un alquiler, se lo acaban de subir", cuenta, lamentando un mercado con unos precios que son "una completa locura".
- "Insostenible" -
"No podemos vivir, no podemos tener un techo donde estar, y es una situación completamente insostenible", asegura, agregando que planea quedarse esta noche también en la acampada.
En diez años, el precio medio del metro cuadrado en alquiler en España se ha duplicado, hasta alcanzar los 15,1 euros/m² (17,2 dólares) en agosto, según el portal inmobiliario Idealista.
En la compra, se sitúa ahora en 2.355 euros (2.682 dólares), un aumento de más del 50% en el mismo periodo, según datos oficiales.
Sánchez cumple este lunes una agenda de actos en Barcelona, donde debe visitar, entre otras cosas, viviendas sociales.
Coincidiendo con su llegada a un acto, el sindicato de inquilinos convocó una protesta en la tarde frente al Palacio de Congresos.
Sánchez afirmó el domingo que su Gobierno trabajaba "a contrarreloj" para presentar nuevas medidas en el Consejo de Ministros del martes.
"Hay que lanzar un mensaje contundente", insiste ante la AFP Miriam Bue, una de las portavoces del sindicato.
Esta arquitecta de 29 años dice no aguardar "nada" de las autoridades regionales de Madrid, gobernada por el conservador Partido Popular (PP, derecha), y competentes en materia de vivienda, pero espera que el Gobierno central de izquierdas acepte la propuesta de su sindicato de instaurar alquileres de duración indefinida, en lugar de los cinco años actualmente en vigor.
"Si no, seguiremos escalando" el movimiento, advierte.
S.Moreno--LGdM