Trump buscará concluir su cumbre con Xi con resultados tangibles en comercio
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, buscará cerrar este viernes su visita a China con logros comerciales tangibles en las últimas reuniones con su par Xi Jinping, una cumbre marcada por las directas advertencias del dirigente asiático sobre Taiwán.
El magnate republicano espera cerrar acuerdos económicos en una serie de sectores, entre ellos la agricultura, la aviación y la inteligencia artificial (IA), pero también avances en cuestiones geopolíticas como la guerra en Oriente Medio contra Irán.
Trump comenzó la cita con elogios a Xi, a quien calificó de "gran líder" y "amigo", al tiempo que afirmó que ambos países tendrán "un futuro fantástico juntos".
Pero más allá de la pompa del recibimiento, Xi fue directo y afirmó que ambas potencias "deberían ser socios, no rivales" e hizo referencia al tema de Taiwán, una isla autónoma y de régimen democrático que Pekín reclama como parte de su territorio.
"La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos", dijo Xi, según declaraciones publicadas por los medios estatales chinos.
"Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa", añadió durante la reunión, que duró unas dos horas y 15 minutos.
Trump no hizo referencia a la situación de Taiwán el jueves, pero el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró a la cadena CNBC que el presidente realizará más comentarios "en los próximos días".
Sin embargo, el mandatario norteamericano sí abordó otro tema crítico: el conficto con Irán. En una entrevista con Fox News, afirmó que Xi le había asegurado que China no se estaba preparando para brindar ayuda militar a Teherán.
Trump también respondió a un comentario de Xi en referencia a la "trampa de Tucídides", una teoría política según la cual la probabilidad de que estalle una guerra aumenta cuando una nueva potencia emergente compite con una gran potencia establecida.
Xi, no obstante, dijo que Estados Unidos y China podrían "trascender" este peligro.
En una publicación en redes sociales en la madrugada del viernes, Trump dijo que Xi "se refirió muy elegantemente a Estados Unidos como una nación quizás en declive".
Añadió que Xi no se refería a Estados Unidos bajo su mandato, que según él estaba experimentando un "ascenso increíble", sino más bien al país bajo su predecesor, Joe Biden.
"Hace dos años, de hecho, éramos una nación en declive", publicó Trump en su red Truth Social. "Ahora, Estados Unidos es la nación más en boga del mundo, ¡y esperemos que nuestra relación con China sea más fuerte y mejor que nunca!".
Dijo que Xi lo "felicitó por tantos éxitos tremendos".
- El poderío de los ejecutivos -
Se espera que este viernes Trump centre las conversaciones en el comercio. Lo acompañan una serie de líderes empresariales estadounidenses, entre ellos Elon Musk, de Tesla, y Jensen Huang, de Nvidia.
En su aparición en Fox, el presidente pareció anunciar uno de los grandes acuerdos comerciales al decir que China había acordado comprar aviones Boeing, "200 de los grandes".
Las acciones del gigante aeronáutico estadounidense cayeron tras los comentarios de Trump, en una señal de que el mercado esperaba una compra más sólida por parte de China.
Bessent también afirmó el jueves a CNBC que ambos dirigentes abordaron el establecimiento de un marco de seguridad para el uso de la IA.
El secretario del Tesoro señaló que las "dos superpotencias mundiales de la IA van a empezar el diálogo", en un momento en el que Estados Unidos sigue imponiendo a China controles de exportaciones sobre productos de última tecnología.
La relación bilateral entre los dos gigantes ha encontrado momentos bajos desde la anterior visita de Trump en 2017, con ambos países enzarzados en una guerra comercial en gran parte de 2025 por la ofensiva arancelaria estadounidense y con múltiples desacuerdos en temas globales.
En temas geopolíticos, las dos mayores economías mundiales difieren en conflictos como la guerra emprendida por Israel y Estados Unidos en Oriente Medio, un tema vital para China por el bloqueo impuesto por Irán al tránsito en el estrecho de Ormuz, que afecta a las exportaciones de hidrocarburos globales, incluyendo los cargamentos que compra Pekín.
La Casa Blanca afirmó en un breve comunicado que los dos dirigentes "estuvieron de acuerdo en que el estrecho de Ormuz debe seguir abierto para favorecer la libre circulación de la energía".
A.Munoz--LGdM