El refuerzo militar de EEUU en Palaos despierta temores de guerra
Los planes del ejército estadounidense de reconstruir el puerto principal de un archipiélago virgen del Pacífico han despertado dolorosos recuerdos de la Segunda Guerra Mundial y preocupación entre los lugareños de verse envueltos en un posible conflicto entre superpotencias.
Palaos se convertirá el próximo año en una sede en el extranjero de los equipos de construcción de las fuerzas armadas de Estados Unidos, ya que se ampliará un muelle en ruinas edificado por Japón durante el último conflicto mundial para que puedan atracar buques militares estadounidenses.
Atormentados por su pasado, los palauanos han preguntado a Washington cómo serán protegidos si estalla una guerra en un país con menos de 458 kilómetros cuadrados de tierra habitable.
"¿Adónde irían? La preocupación es muy real", dijo Madelsar Ngiraingas, quien creció escuchando las historias que le contaban sus abuelas sobre cómo escaparon durante un sangriento enfrentamiento de la Segunda Guerra Mundial entre las tropas estadounidenses y japonesas.
Ubicado a 800 kilómetros al oeste del mar de China Meridional y con una población de apenas 17.000 personas, Palaos también está destinado a albergar un depósito de reserva para situaciones de crisis de los marines estadounidenses, como muestran los documentos de la licitación.
Se está despejando terreno para instalar un radar militar y ampliando un aeródromo remoto para aeronaves pesadas.
Una petición firmada por 2.000 personas, enviada el mes pasado al Congreso de Palaos, buscaba garantías de Washington de que la población estaría a salvo en caso de que la guerra llegara a sus costas.
- "Ahora somos un objetivo" -
Palaos recibe una importante financiación de Estados Unidos en virtud de un pacto de libre asociación y sus ciudadanos tienen derecho a trabajar y estudiar allí sin necesidad de visa.
A cambio, ceden acceso territorial al ejército estadounidense.
El auge de la construcción es la primera actividad militar estadounidense significativa en el marco de ese acuerdo, explicó Ongerung Kambes Kesolei, fundador del centro de estudios local Congress Point Institute.
"Con la llegada de las fuerzas armadas de Estados Unidos, ahora somos un objetivo. El papel de Palaos en la segunda cadena de islas se ha vuelto más prominente", dijo, en referencia a una línea divisoria en el Pacífico que tanto los estrategas chinos como los estadounidenses consideran crucial en un eventual conflicto.
En una reunión comunitaria en agosto, los funcionarios estadounidenses explicaron los beneficios del puerto mostrando imágenes de cruceros, no de buques de guerra.
Pero cuando un residente preguntó dónde estaría la terminal de pasajeros, la respuesta fue que la marina estadounidense no necesitaba una.
"Muchos palauanos no están en contra del ejército estadounidense ni de los proyectos; simplemente se necesita una mejor comunicación y discusión sobre los posibles impactos", comentó Ngiraingas, quien organizó la reunión.
- Perturbación de los dugongos -
Los planes para reconstruir el puerto principal en el centro turístico de Koror también han despertado inquietud entre los jefes tradicionales, los científicos y los operadores turísticos.
Los lugareños temen que ahuyente a los vulnerables dugongos, unos animales similares a los manatíes pero de especie diferente, y ponga en riesgo unas lagunas turquesas declaradas Patrimonio de la Humanidad, situadas a dos kilómetros de la obra.
La Unesco describe los lagos marinos de Koror como "laboratorios naturales" para la ciencia, que albergan nuevas especies en una zona rica en corales de gran tamaño.
Una evaluación de impacto ambiental reveló que el dragado en el cercano puerto de Malakal —que se espera que comience este año— provocará la pérdida de 4,26 hectáreas de coral, lo que afectará a tortugas, peces y dugongos en peligro de extinción.
"Si estamos clavando pilotes y dragando corales, me imagino que simplemente se irán de la zona", dijo Ron Leidich, un biólogo que monitorea las manadas de dugongos que se alimentan en los lechos de pastos marinos del cercano arrecife de Ngederrak.
Se mostró escéptico respecto a las garantías de que se suspendería la construcción si uno de esos animales se acercara al área de trabajo.
"En ese caso, los dugongos podrían aparecer y detener todo durante semanas. No creo que eso sea realista", consideró.
- Acceso restringido -
El presidente de Palaos, Surangel Whipps, dijo en una entrevista que el puerto antiguo estaba "a punto de derrumbarse" y que agradecía la necesaria modernización.
La Fuerza estadounidense de Tarea Conjunta de Micronesia informó a la AFP que esa infraestructura "ampliará la capacidad de Palaos para el transporte comercial y embarcaciones más grandes, al tiempo que mejorará las opciones logísticas del ejército para la defensa regional".
En su barco, Leidich espera que reine la paz.
"La idea de que todas estas hermosas criaturas y hábitats puedan verse amenazados mientras las superpotencias se disputan la supremacía es aleccionadora", asegura.
D.Quate--LGdM