Los macacos de Gibraltar comen tierra para desintoxicarse de la comida chatarra
Unos 230 macacos conviven con los turistas en Gibraltar y a menudo se comen sus restos de pastel, helado o bocadillos, una dieta poco saludable que les provoca dolores de estómago que calman comiendo tierra, según un estudio reciente.
Originarios probablemente del Magreb, los monos que viven en este enclave británico de 30.000 habitantes situado en el sur de España son la principal atracción del "Peñón", donde están en total libertad, según recuerda la Sociedad de Historia Ornitológica y Natural de Gibraltar (GONHS).
"Estamos aquí para ver a los monos, porque es el único lugar de Europa donde hay", relata a la AFP Elish, un turista danés de 29 años que tiene muy claro que no hay que darles de comer.
"Alimentarlos... creo que no es una buena idea, porque puedes hacerles daño si les das cualquier cosa", agrega.
Los carteles situados por todas partes así lo recuerdan: "Está prohibido dar de comer a los macacos de Berbería", indican. En caso de que alguien incumpla la norma se expone a una sanción de hasta 4.000 libras (unos 5.300 dólares).
- "Automedicación" -
De forma voluntaria o involuntaria, los turistas ya contribuyeron a modificar la dieta de algunos de estos primates de entre 40 y 70 cm de altura, y de diez a 15 kilos de peso.
Acostumbrados a terminarse los bocadillos que les ofrecen, las patatas fritas que rescatan de las papeleras, o directamente de las mochilas de los turistas, los monos desarrollaron un nuevo hábito para calmar los dolores causados por estos alimentos muy distantes de las frutas, verduras y semillas que suelen comer.
Así, un estudio realizado entre agosto de 2022 y abril de 2024 por investigadores de las universidades de Cambridge, Oxford y París-Sorbona, junto con el Departamento de Medio Ambiente del gobierno de Gibraltar, identifica "por primera vez, la geofagia (el consumo deliberado de tierra) en el macaco de Berbería".
De acuerdo con los autores del informe, publicado recientemente, esta "forma temprana de automedicación" habría surgido para combatir los efectos del consumo de barritas de chocolate, patatas fritas o incluso helados.
"Descubrimos que los macacos que comen mucha tierra, que la ingieren con mayor frecuencia, son también los macacos que acceden y consumen muchos alimentos de turistas y visitantes, lo que podemos llamar comida basura", explicó a la AFP Sylvain Lemoine, profesor asistente de antropología biológica en la Universidad de Cambridge.
Estos alimentos procesados "son ricos en azúcar, en sal y en lácteos, que los macacos no pueden digerir", subraya.
- Reequilibrio -
Es por ello que la ingesta de tierra podría tener una función para estos animales, según apunta el artículo.
"Planteamos la hipótesis de que la tierra puede aportar microhongos y microorganismos que podrían reequilibrar el microbioma que ha sido alterado por la ingesta de comida basura", continúa el investigador.
"Sabíamos que los primates consumían tierra, especialmente para desintoxicarse o como aporte de nutrientes. Pero este estudio ha demostrado que también lo hacían porque habían consumido en exceso comida basura, lo cual es bastante novedoso en sí", añade en declaraciones a la AFP Bethany Maxwell, agente técnica en los jardines botánicos de Gibraltar.
Este fenómeno se observó en "tasas excepcionalmente elevadas respecto a otras especies de macacos y localizaciones, y era más frecuente en verano, cuando se alcanza el pico de turistas", apunta el estudio.
Esta tendencia se invirtió en el caso de un grupo de primates que ya no está en contacto con visitantes.
"No comen tierra", explica Sylvain Lemoine, lo que supone "un argumento contundente a favor de esta asociación entre el consumo de tierra y la comida humana".
"Está prohibido alimentar a los macacos allí y es muy importante recordarlo", remarca. "Pero a pesar de las normas es muy difícil controlarlo porque viene muchísima gente cada día y los macacos están por todas partes", reconoce.
M.Aguilar--LGdM