Marruecos celebra unas elecciones parlamentarias marcadas por el desempleo
Los marroquíes votan este miércoles en unas elecciones legislativas sin gran favorito, menos de dos meses después de la crisis migratoria en el enclave norafricano español de Ceuta y preocupados por el desempleo en alza.
Cerca de 16 millones de personas, de 36 millones de habitantes, están convocadas para elegir a los 395 diputados de la Cámara de Representantes, en un contexto de desconfianza hacia los partidos políticos.
Los colegios electorales estarán abiertos hasta las 19H00 locales y los resultados preliminares se conocerán por la noche.
Uno de los elementos clave de los comicios será la tasa de participación, en particular entre los jóvenes.
El nuevo jefe del Gobierno saldrá del partido más votado. Lo nombrará el rey Mohamed VI para que forme un ejecutivo por cinco años.
Estas legislativas también se celebran con el desempleo y los precios al alza, en medio de desigualdades y de las consecuencias de la crisis con España por la afluencia masiva de migrantes, en su mayoría jóvenes marroquíes, hacia Ceuta.
La campaña de los partidos se basó en promesas para mejorar el poder adquisitivo y la calidad de vida de los marroquíes.
En ausencia de encuestas, prohibidas por la ley electoral, los observadores sitúan a la Agrupación Nacional de los Independientes (RNI), al frente de la actual coalición gubernamental, entre los favoritos.
El jefe del gobierno, Aziz Ajanuch, ha encabezado la campaña de su partido pese a que ya no forma parte de la directiva y a las acusaciones de conflictos de intereses por su empresa Afriquia, líder en la distribución de hidrocarburos en Marruecos.
El empresario defendió el balance de su Ejecutivo, en particular la generalización de la cobertura social y las ayudas sociales directas.
El colectivo GenZ 212, un movimiento nacido en las redes sociales para pedir una mejora de los servicios públicos de salud y educación, ha pedido varias veces la dimisión de Ajanuch.
Frente al RNI, la otra formación política favorita es el Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM).
Ambos movimientos son de centroderecha y fueron fundados por personalidades cercanas al Palacio Real.
El partido histórico de derecha Istiqlal, liderado por Nizar Baraka, actual ministro de Equipamiento, también tiene posibilidades con un discurso centrado en los problemas sociales del país.
En la oposición destaca el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD, islamista), que afirma encarnar la "ruptura" para "combatir" la corrupción y los conflictos de intereses.
E.Dorame--LGdM