El gobierno de Bolivia está "forzando una guerra civil", dice el expresidente Morales a la AFP
El expresidente Evo Morales dijo este martes a la AFP que el gobierno boliviano está "forzando una guerra civil" con su "política neoliberal", en una entrevista en su refugio en la región selvática del Chapare donde permanece fugitivo.
Ciudades de Bolivia sufrieron en las últimas siete semanas escasez de alimentos, combustibles y medicamentos por bloqueos de rutas contra el presidente de centroderecha Rodrigo Paz, cuya renuncia han pedido sindicatos, indígenas y cocaleros en medio de la peor crisis económica en cuatro décadas.
Tras haber puesto fin en noviembre a 20 años de gobiernos de izquierda, Paz responsabiliza a Morales (2006-2019) por las protestas y decretó el sábado el estado de excepción para emplear las fuerzas armadas a nivel interior, una medida que terminó con los cortes.
"No me voy a rendir", dijo Morales, días después de que el gobierno amenazara con intervenir en el Chapare, su bastión político en el departamento de Cochabamba (centro), para capturarlo.
"El que negocia su sobrevivencia no es digno", agregó.
La entrevista tuvo lugar en el poblado de Lauca Eñe, tras atravesar varios puestos de control para llegar hasta Morales.
Decenas de seguidores del dirigente cocalero permanecían en los alrededores de su refugio, algunos provistos de armas rústicas.
Sobre el exmandatario pesa una orden de captura por un supuesto caso de trata de menor, que él niega y denuncia como "persecución" política.
Siguen fragmentos de la entrevista editada para mejor comprensión.
Pregunta: ¿Cuál es su balance de las últimas semanas de protestas?
Respuesta: Es una sublevación contra el modelo neoliberal y el estado colonial. Y el resultado es un gobierno sin autoridad. Para mí, esto va a a continuar. Esta "mentirocracia" causa mucha reacción del pueblo boliviano.
P: ¿El fin de los bloqueos es un triunfo del gobierno?
R: El gobierno se salvó por prebendas (a sectores) que negociaron a puertas cerradas. Solo quedaban bloqueos aquí en el Trópico de Cochabamba, que tiene mucha disciplina. Declaramos un cuarto intermedio (una pausa), pero no negociamos.
P: ¿Cree que el gobierno va a intervenir en el Chapare?
R: No hay motivo para intervenir, no hay bloqueos. Saben que aquí va a haber problemas, estamos bien organizados. Saben que compañeros se van a defender, nos van a defender. Nosotros no queremos que haya muertos, heridos.
P: ¿Qué hará si intenta hacerlo?
R: Con toda esta política neoliberal y estado colonial, están forzando que haya una guerra civil. El que negocia su sobrevivencia no es digno. Yo nunca negocié. Defender la hoja de coca es defender la soberanía, la dignidad del pueblo. La guerra de la coca es mucho más que la guerra por agua o por gas. Cualquier intervención militar, policial, (los campesinos) van a resistir.
P: ¿Qué responde a la acusación de supuesta trata de menor?
R: Proceso inventado. No encuentran nada de narcotráfico, de corrupción. Es un tema totalmente político. Como Evo no es corrupto, ni está ligado al narcotráfico, tratan de usar el tema de 'pedófilo'. A la gente le causa risa.
P: ¿Qué vislumbra para los próximos meses en Bolivia?
R: Si no se resuelve el tema estructural, que es el tema económico, en cualquier momento cualquier sector se va a movilizar. Si no hay plan de cómo reactivar la economía estatal, entonces seguirá habiendo levantamiento y convulsión.
P: ¿Apoya el pedido de renuncia del presidente Paz?
R: Se ha generalizado ese pedido. Yo dije que tal vez una salida política constitucional sea convocar a elecciones. Pero nunca hemos pedido la renuncia. Aquí es evitar que se privatice la luz, el agua, la telecomunicación, los recursos naturales, la salud, la educación. Ese es el pedido.
D.Quate--LGdM