El papa pide acabar con las "narrativas divisivas" en su primer día en España
El papa León XIV pidió el sábado poner fin a las "narrativas divisivas y polarizantes" y a las "simplificaciones estériles" en la primera jornada de su visita a España, centrada en la migración, un tema que ha polarizado el debate público.
El papa también agradeció el "compromiso activo con la paz" y la "fidelidad al derecho internacional" de España, cuyo presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, ha chocado con el estadounidense Donald Trump por la guerra en Irán y con Benjamin Netanyahu por Gaza.
El propio pontífice, de nacionalidad estadounidense y peruana, ha sido duramente criticado por Trump por su posición antibelicista.
León XIV lamentó que el mensaje de la paz "en estos tiempos, por desgracia, resuena para algunos como ingenuo y para otros como provocador", en un discurso pronunciado en el Palacio Real en Madrid, donde fue recibido por el rey Felipe VI y la reina Letizia.
El discurso fue muy aplaudido, incluso por Santiago Abascal, el líder del partido de extrema derecha Vox, que es crítico con la postura de acogida a los migrantes de la Iglesia.
- La "llaga abierta" de los abusos -
En el vuelo hacia Madrid, el pontífice abordó una de las principales cuestiones de su viaje, los abusos sexuales en el seno de la Iglesia, con cuyas víctimas tiene previsto reunirse estos días.
"Los abusos son una llaga todavía abierta", dijo León XIV a los periodistas de la comitiva papal.
El rey de España saludó la "claridad y firmeza" del papa frente a los abusos sexuales, al darle la bienvenida en el Palacio Real.
El Defensor del Pueblo (ombudsman) español estimó en un informe publicado en 2023 que, desde 1940, más de 200.000 menores podrían haber sufrido agresiones por parte de religiosos católicos.
El Gobierno de Sánchez y la Iglesia española firmaron a finales de marzo un acuerdo para indemnizar a las víctimas de delitos sexuales, tras años de reticencias y opacidad por parte de la jerarquía eclesiástica.
Después de la recepción en el Palacio Real, el papa visitará un centro social en la capital y cerrará su jornada con una vigilia de oración cerca del estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid, que espera congregar a unos 400.000 asistentes.
Aunque la práctica religiosa ha disminuido considerablemente en este bastión histórico del catolicismo en Europa, el pontífice cuenta con varios actos multitudinarios en su agenda.
El domingo se prevé que reúna a un millón de fieles en una misa en pleno corazón de Madrid, en la plaza de Cibeles.
En el avión, León XIV dijo estar "complacido" con reportes que hablan de un mayor interés de los jóvenes por la religión.
"Si se enfrentan a la pregunta de si quieren ver a Bad Bunny o si quieren ver al papa, creo que muchos irán a ver a Bad Bunny. Pero también creo que habrá algunos que vengan a ver al papa. Y eso dice algo", dijo con una sonrisa en referencia al artista puertorriqueño, que actúa estos días en Madrid.
- Homenaje a los migrantes -
El lunes, León XIV se convertirá en el primer papa que asista al Parlamento español, donde dará un discurso ante los legisladores de las dos cámaras.
Al día siguiente el pontífice se desplazará a Barcelona, donde le espera una apretada agenda que culminará el miércoles con una misa en la Sagrada Familia, convertida desde hace unos meses en la iglesia más alta del mundo.
Al día siguiente, el papa volará hasta el archipiélago de las islas Canarias, situado frente a las costas africanas y principal puerta de entrada de migrantes irregulares a España.
Junto a Pedro Sánchez, se reunirá con migrantes y hará una ofrenda floral en homenaje a los miles de migrantes que murieron en la peligrosa travesía para intentar llegar a Europa.
Contrariamente a otros países vecinos, el Gobierno de Sánchez impulsó recientemente un amplio plan de regularización de migrantes sin papeles, que debería normalizar la situación de medio millón de personas, en su mayoría latinoamericanas.
La medida le valió fuertes críticas del conservador Partido Popular y Vox, tercera fuerza política del país.
Para la visita del pontífice de 70 años se han desplegado unos 15.000 efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.
Es su primer viaje a un país de la Unión Europea fuera de Italia y el primero de un pontífice a España desde el de Benedicto XVI en 2011.
S.Lopez--LGdM