Rubio afirma que EEUU no pide a Europa que sea un "vasallo"
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, afirmó este domingo que Estados Unidos no pide a Europa que sea un "vasallo", durante una gira por Eslovaquia y Hungría, dos países aliados de Donald Trump.
En Múnich, durante un discurso pronunciado el sábado ante la Conferencia de Seguridad en Alemania, Rubio instó a los europeos a alinearse con la visión del presidente estadounidense sobre el orden mundial, al tiempo que abogó por revitalizar las relaciones con una Europa "fuerte".
Rubio quiso tranquilizar a sus aliados y este domingo afirmó: "No estamos pidiendo a Europa que sea un vasallo de Estados Unidos".
"Queremos ser su socio. Queremos trabajar con Europa. Queremos trabajar con nuestros aliados", aseguró.
Ante la crispación que generaron sus declaraciones Rubio ya declaró el sábado que Estados Unidos desea una "alianza revitalizada" con Europa.
Este domingo, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, rechazó declaraciones estadounidenses que denigren al bloque, y celebró el cambio de tono de Rubio en Múnich, antes del cierre de la Conferencia de Seguridad.
"Cada vez que escucho denigrar a la región, algo que está muy de moda en este momento, pienso en todo lo que Europa nos ha aportado", dijo.
"Contrariamente a lo que dirían algunos, Europa no es decadente ni 'woke', ni su civilización está amenazada", dijo Kallas en alusión a críticas del presidente Trump, quien considera que la región está bajo amenaza, como Estados Unidos, por la inmigración masiva.
Rubio realizó una visita relámpago de pocas horas a Eslovaquia para reunirse con el primer ministro Robert Fico, quien comparte la misma ideología soberanista y nacionalista que el presidente estadounidense.
Durante una reciente visita a Florida, Fico habría expresado su preocupación por el estado mental del presidente estadounidense, según el medio Politico, que cita a diplomáticos europeos anónimos.
Sin embargo, Washington y Bratislava lo han desmentido categóricamente.
Tras aquel encuentro en Florida, el dirigente eslovaco declaró haber mantenido con Trump intercambios "extremadamente importantes" sobre energía nuclear.
Un tema importante en la agenda fue Ucrania, ya que Eslovaquia colinda con el país en guerra. El primer ministro Fico elogió el "enfoque" de Trump sobre el conflicto, pero afirmó que no cree que este se resuelva en un "futuro próximo".
Rubio dijo que aprecia estas declaraciones y subrayó que "el rol de Estados Unidos es intentar facilitar el fin de una guerra muy mortífera, muy sangrienta, extremadamente costosa y que implica un sufrimiento horrible".
- Encuentro con Orbán -
El secretario de Estado estadounidense viajará después a Budapest donde prevé reunirse el lunes con el primer ministro Viktor Orbán.
Trump no oculta su apoyo al dirigente nacionalista húngaro, a quien califica de "hombre fuerte y poderoso", con vistas a las elecciones legislativas previstas para el 12 de abril.
Orbán afronta su mayor desafío desde su regreso al poder en 2010, y su partido, Fidesz, va por detrás del partido opositor TISZA en los sondeos previos a los comicios.
El primer ministro húngaro también manifestó su intención de viajar a Washington para asistir la próxima semana a la reunión inaugural de la llamada "Junta de Paz" promovida por Trump.
Orbán es muy cercano a la administración Trump por su política migratoria desde la crisis de los refugiados sirios hace diez años.
- La diplomacia de la energía -
Durante una visita de Orbán a la Casa Blanca el año pasado, Hungría también obtuvo una exención de las sanciones estadounidenses sobre las importaciones de petróleo y gas rusos.
El predecesor de Trump, el demócrata Joe Biden, mantenía relaciones mucho más tensas con Orbán, a quien acusaba de "tender hacia la dictadura", especialmente por silenciar a los medios independientes y hacer campaña contra los derechos LGTB+.
Tanto Eslovaquia como Hungría son países de Europa Central sin litoral, con estrechos vínculos con Rusia y que siguen dependiendo de los combustibles fósiles rusos a pesar de las sanciones derivadas de la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Los dos países europeos están en un pulso con la Unión Europea por su política de eliminar progresivamente las importaciones de gas ruso, una oportunidad que Estados Unidos quiere aprovechar para estrechar los vínculos.
P.Ortega--LGdM