Sainz inicia el Gran Premio de Brasil desde la decimotercera posición tras bandera roja
Carlos Sainz comenzará el Gran Premio de Brasil desde la decimotercera posición tras quedar eliminado en la Q2 por una bandera roja que le impidió completar su vuelta con neumáticos intermedios. El piloto de Williams, quien se sentía competitivo en mojado, lamenta no haber aprovechado las condiciones para avanzar y advierte sobre los desafíos que enfrentará durante el desarrollo del evento.
Carlos Sainz comenzará el Gran Premio de Brasil desde la decimotercera posición en la parrilla de salida, tras una clasificación marcada por la frustración y las circunstancias imprevistas. El piloto madrileño no logró clasificarse para la fase final, la Q3, debido a una bandera roja que interrumpió los últimos instantes de la Q2, provocada por el accidente de Rafael Câmara.
Inicialmente, Sainz había completado su sector con un tiempo que le situaba en la decimoquinta posición. Sin embargo, su punto de partida se vio favorecido por las penalizaciones impuestas a George Russell y Lewis Hamilton por cambios en los componentes de sus unidades de potencia, lo que le permitió ascender dos puestos en el orden de salida.
A pesar del resultado final, Sainz mostró su descontento con la oportunidad perdida. El piloto de Williams consideró que estaba en una posición sólida para avanzar a la siguiente fase. «La verdad es que estaba en una buena posición en pista para intentar pasar a la Q3», explicó. Según detalló, el equipo retrasó la decisión de montar neumáticos intermedios entre 30 y 40 segundos, momento en el cual se activó la bandera roja.
«Lo que pasa es que, claro, hemos dejado el de lluvia extrema igual 30 o 40 segundos tarde y ha salido la bandera roja y no hemos podido poner una vuelta con el intermedio, que era un par de segundos más rápido», añadió. Sainz subrayó su sensación de velocidad en las condiciones húmedas: «Es una pena porque hoy iba realmente rápido y cómodo en el coche en mojado». Esta situación contrastaba con su experiencia del año anterior en Las Vegas, donde logró una buena clasificación con Williams bajo la lluvia.
La clasificación también destacó cómo la lluvia niveló las prestaciones, permitiendo a pilotos como Nico Hülkenberg, Liam Lawson y Fernando Alonso aprovechar las condiciones para destacar frente a los monoplazas más potentes. No obstante, Sainz no pudo capitalizar esta ventaja táctica debido al timing de su estrategia de neumáticos.
De cara a la carrera, el español mantiene una perspectiva cautelosa sobre el rendimiento de su Williams. Admite que, aunque el equipo es capaz de calentar los neumáticos eficientemente, la diferencia de velocidad podría ampliarse una vez que la pista se estabilice y todos los competidores alcancen la temperatura óptima de sus gomas. «Cuando la pista se estabilice un poco y todos metamos los neumáticos en temperatura, es posible que nos vayamos un poco de vuelta para atrás», señaló. Reconoce que su capacidad para gestionar el calor de los neumáticos ayuda, pero anticipa que será más difícil mantenerse competitivo a medida que avanza el evento.
Sainz concluyó la sesión con un tono de resignación ante la falta de opciones reales. «Una pena no salir más adelante, pero creo que costará», afirmó, reconociendo las dificultades inherentes al rendimiento del monoplaza en condiciones de carrera normales.
Y.Mata--LGdM