Para el codirector de "Mr Nobody", el salto a Hollywood parece irreal
Hace dos años era camarógrafo en una escuela de un pequeño pueblo ruso, donde filmaba clases patrióticas y ejercicios matutinos tras la invasión de Ucrania por parte de Moscú.
Pero, este fin de semana, Pavel "Pasha" Talankin llegará a la noche más importante de Hollywood como codirector de un documental nominado al Óscar y que expone la propaganda y el adoctrinamiento de niños en las escuelas rusas.
Tales giros vertiginosos del destino deberían ser "ilegales", bromeó Talankin en una entrevista con AFP desde Los Ángeles.
"Si me hubieran dicho hace dos años que las cosas serían así, me habría reído en su cara", dijo este hombre, quien anteriormente trabajaba en una escuela secundaria en la ciudad industrial de Karabash, en los Urales.
"Es irreal, cosas así simplemente no pasan", enfatizó.
"Mr Nobody Against Putin", nominado en la categoría de Mejor Largometraje Documental, se basa en horas de material que Talankin sacó clandestinamente de Rusia después de asociarse con el cineasta estadounidense David Borenstein.
Tras la invasión de Ucrania en febrero de 2022, Rusia prohibió toda crítica al ejército, y cooperar con extranjeros podía llevar a cargos por traición.
Talankin huyó del país en 2024 con los discos duros que contenían lo que se convertiría en un documental de 90 minutos, dejando atrás a su madre y hermanos.
- Mezclándose con las estrellas -
La película ganó el mes pasado un premio BAFTA en Londres al mejor documental, una de las últimas grandes ceremonias antes de los Óscar.
Monica Bellucci anunció el título ganador, mientras el príncipe Guillermo lo observaba desde la primera fila.
Talankin, quien cumplió 35 años el miércoles, lucía radiante con su corbata de moño. "Me gustó cómo me veía con ella. De alguna manera sentí que pertenecía a ese lugar con ellos", dijo entre risas.
Aunque lamentó no haber tenido la oportunidad de hablar con el futuro rey británico, tuvo en cambio muchas ocasiones de codearse con la realeza de Hollywood durante los tradicionales eventos previos a los Óscar.
El almuerzo de nominados a los Premios de la Academia del mes pasado y la "foto de clase", donde Talankin aparece en el centro junto a Benicio Del Toro, le resultaron impactantes.
"Salí a fumar. Y caminando hacia mí venía Leonardo DiCaprio. Me quedé un poco atónito, porque nunca en mi vida imaginé un escenario en el que iría a la sala de fumadores y DiCaprio vendría directo hacia mí", confesó.
Pero aparte de almuerzos con celebridades y selfies con figuras como Timothée Chalamet, la vida continúa como siempre, según Talankin, que aprende inglés mientras viaja entre Estados Unidos y Europa para promocionar la película.
"Es agradable que la gente vea la película, asista a proyecciones y haga preguntas. Pero no diría que mi notoriedad ascendió", admitió.
Sin embargo, aunque intenta no mostrarlo, su vida es una montaña rusa emocional.
Mientras el documental recibe críticas positivas en Occidente, la propaganda rusa lanzó una campaña de desprestigio contra él.
"Ha habido muchísima presión sobre él", recalcó Radovan Sibrt, uno de los productores de la película.
"Pero 'Pasha' parece estar manejándolo bien. Con facilidad y nobleza", añadió. También afirmó que la voz de Talankin se está volviendo "cada vez más fuerte".
La película resulta polarizante incluso entre los rusos contrarios al Kremlin.
Algunos critican su estilo crudo y poco pulido, mientras que otros argumentan que los niños fueron filmados sin el consentimiento de sus padres.
"A veces filmar de esta manera es la única forma de obtener información. Especialmente en un país como Rusia, donde absolutamente todo está cerrado", explicó Talankin.
- Niebla de engaño -
Sus partidarios dicen que la película sirve como un poderoso espejo de la sociedad rusa.
Para los rusos, "es un documento crucial de nuestra época, que nos obliga a observar de cerca lo que está ocurriendo con el país, su gente y la generación joven", afirmó Leonid Parfenov, uno de los periodistas y documentalistas más conocidos de Rusia.
El destacado director de documentales Vitaly Mansky indicó que, al usar un lenguaje sencillo, la película de Talankin deja al descubierto la intensidad de la propaganda.
"Demuestra a nivel básico -y no con ayuda de politólogos o expertos- cómo se fabrica toda esta niebla de engaño", detalló.
Talankin admitió que a veces siente nostalgia por su antiguo trabajo y que todavía ve la escuela de Karabash en sus sueños.
No sabe qué hará después, pero espera que el éxito de la película genere nuevos proyectos.
El productor Radovan Sibrt comentó que una obra de teatro y un libro podrían estar en preparación.
"Ya están surgiendo opciones", aunque dependerá de Talankin elegir, afirmó. "Podría volver a sorprendernos", subrayó.
G.Montoya--LGdM