España enfrenta días claves para frenar los incendios cerca de Madrid
España enfrenta dos días clave para controlar los incendios en las inmediaciones de Madrid, donde decenas de miles de evacuados albergan esperanza de volver pronto a sus casas o a lo que quede de ellas.
El avance de estos fuegos de magnitud histórica se ralentizó, dijeron el lunes las autoridades, que quieren estabilizar su perímetro antes de una nueva ola de calor a mediados de semana que puede complicar la situación.
Después de un inicio de verano marcado por el intenso calor y la sequía, varios incendios, la mayoría en Madrid y sus alrededores, quemaron decenas de miles de hectáreas y obligaron a evacuar a 75.000 personas de sus casas o sus lugares de vacaciones.
Algunos podrán ahora regresar, afirmaron las autoridades, aunque con la incógnita de si sus casas habrán sucumbido o no a las llamas.
En la sierra al oeste de Madrid, donde muchos residentes de la capital suelen escapar del tórrido calor del verano, María Ángeles Cañete contemplaba al borde de las lágrimas su camping calcinado.
- "Hemos perdido todo" -
"Hemos perdido todo", dijo a AFP. "Teníamos este camping, teníamos otro y hemos perdido todo. No tenemos nada".
Ese fuego, nacido en la provincia de Ávila pero que se ha extendido a la región de Madrid, es el "mayor incendio forestal de la historia reciente" de España, con casi 50.000 hectáreas afectadas, afirmó el domingo el gobierno.
La reapertura del tráfico en algunas carreteras hasta ahora cortadas permitía constatar este lunes los efectos de las llamas al oeste de la capital: una decena de vehículos carbonizados en un polígono industrial, un pino que todavía ardía en medio de un bosque chamuscado o un cervatillo muerto con el pelaje quemado y la lengua colgando.
"Es desolador. Ciervos muertos, animales desaparecidos. Ahí arriba hay animales muertos, los tengo grabados", dijo a AFP Karim Benali, un voluntario de la zona en una carretera cerca del municipio de Navaluenga.
"Nadie ha hecho nada (...) Aquí se ha dejado que ardiera", se quejó.
- "No es una excepción" -
Como también ocurre en Francia, afectada por varios incendios, la sequía y las olas de calor excepcionales que se suceden desde junio aumentaron la inflamabilidad de los bosques y complicaron las labores de extinción.
Durante la noche del domingo al lunes, la bajada de temperaturas, la atenuación del viento y una mayor humedad favorecieron el trabajo de los bomberos.
Los incendios "han disminuido en su avance" durante la madrugada de este lunes, informó la delegación del Gobierno español en Madrid, aunque advirtió que el fuego "sigue activo y sin estabilizar".
Además, la ventana de oportunidad es corta. Una nueva ola de calor puede llevar las temperaturas hasta los 40 ºC en el centro y el sur del país y complicar nuevamente las labores de extinción.
Lunes y martes "son unos días absolutamente centrales" para controlar el fuego, advirtió el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska. "A partir del miércoles las prevenciones climatológicas son realmente negativas", agregó.
A los fuegos en los alrededores de Madrid se suma otro foco en el este del país, en Castellón, adonde viajó este lunes el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez.
El mandatario de izquierdas atribuyó la situación al cambio climático. "No es una sucesión de episodios aislados", sino "la expresión más dolorosa de una emergencia climática", aseguró antes de partir.
"Ya no es una excepción, es la regla en sí misma", dijo.
B.Ramirez--LGdM