Declara ante la fiscalía un gobernador mexicano vinculado por EEUU al 'Chapo' Guzmán
El gobernador mexicano solicitado por Estados Unidos por narcotráfico dijo que declaró este martes ante la fiscalía general de su país y expresó su disposición a cooperar con la investigación.
Rubén Rocha Moya gobernaba Sinaloa desde 2021. Dejó el cargo temporalmente después de que la justicia estadounidense lo vinculara con el poderoso cartel fundado por Joaquín 'Chapo' Guzmán, condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.
Rocha, de 76 años, pertenece al partido de la presidenta Claudia Sheinbaum y es un viejo aliado del líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador.
"Tengo la firme determinación de acudir a todo llamado que me haga la autoridad investigadora en el momento que así lo juzgue necesario", escribió en X. "Creo en el sistema judicial mexicano, confío en nuestro estado de derecho".
La fiscalía analiza una solicitud de arresto y extradición de Estados Unidos contra 10 políticos oficialistas, de los cuales dos ya negociaron su entrega a Estados Unidos.
Es la primera vez que políticos en funciones son buscados por la justicia estadounidense.
Sheinbaum ha pedido más pruebas para actuar contra Rocha, aunque aclaró que no protegerá a ningún político que tenga nexos con el crimen organizado.
No está claro cómo declaró Rocha. No fue visto en ningún momento en el acceso principal de la sede de la fiscalía en Culiacán, capital de Sinaloa.
Otros dos funcionarios solicitados en el mismo caso acudieron a declarar.
La fiscalía investiga en paralelo a la gobernadora de Chihuahua, la opositora Maru Campos, por la supuesta intervención de agentes de la estadounidense CIA en su estado.
El caso supone una violación a la ley mexicana que prohíbe a los gobiernos regionales autorizar el ingreso al país de agentes extranjeros.
Campos tiene previsto declarar ante los fiscales el miércoles en Ciudad Juárez, una de las principales urbes de Chihuahua.
La gobernadora informó el martes en la noche que también recibió un citatorio para responder por una acusación de secuestro entablada por su predecesor Javier Corral, hoy senador aliado del oficialismo. Calificó el proceso de "persecución política".
S.Lopez--LGdM