Exministro español niega corrupción en juicio por compra de mascarillas en pandemia
El exministro de Transportes español José Luis Ábalos, clave en el ascenso al poder del socialista Pedro Sánchez, negó este lunes cualquier irregularidad en la compra de mascarillas durante la pandemia y cargó contra el intento de "politizar" el juicio en su contra.
"Fue un contrato más", dijo Ábalos al ser preguntado por el fiscal del Tribunal Supremo en Madrid por el contrato de 8 millones de mascarillas presuntamente pactado a cambio de comisiones, en un juicio incómodo para el presidente del Gobierno y los socialistas, que quedará visto para sentencia el martes.
El exministro de 66 años, para quien la fiscalía pide 24 años de cárcel, fue una figura central en el ascenso de Sánchez y el hombre más poderoso del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde su cargo de secretario de organización.
"Fue una odisea traer mascarillas para todas las administraciones. Al menos nosotros las pudimos traer los primeros en España, y a un precio bastante inferior a la media del momento", declaró Ábalos, que fue ministro de Transportes entre 2018 y 2021.
La compra de mascarillas "fue un éxito", sentenció, atribuyendo cualquier problema en los contratos a las urgencias del momento.
"Yo siempre dije que las mascarillas había que traerlas lo antes posible, que pusieran todos los medios. Ahora, que contraten, tienen que contratar como ellos crean conveniente y sepan, yo no he contratado jamás", dijo sobre los técnicos de su ministerio.
"No he formado parte de ningún órgano de contratación jamás", añadió.
Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama se sientan en el banquillo de los acusados desde el 7 de abril por presunta corrupción en la compra de millones de mascarillas durante la pandemia de covid-19, y otras irregularidades, como haber presuntamente maniobrado para facilitar el rescate de la aerolínea española Air Europa, también en aquella época.
A cambio de todo ello, Ábalos logró presuntamente sobresueldos mensuales, el pago de vacaciones familiares, favores a sus amantes e incluso el pago de prostitutas.
En su interrogatorio, Víctor de Aldama apuntó al presidente del gobierno, Pedro Sánchez, al que describió como "escalafón 1" de la trama, y al Partido Socialista, como beneficiario de financiación irregular.
Ábalos acusó este lunes a Aldama de "intentar politizar una causa para eludir responsabilidades", y cargó contra el Partido Popular, el primero de la oposición, que presentó la denuncia que está en el origen del caso que se juzga ahora, por hacer un "uso torticero de la justicia".
No hubo "ninguna malversación. Con estos antecedentes a mí me cuesta entender por qué la Fiscalía abre diligencias", argumentó Ábalos.
D.Vasquez--LGdM