Zepeda espera su sentencia en el juicio de la "última oportunidad" por asesinato en Francia
El juicio en Francia contra Nicolás Zepeda quedó este jueves visto para sentencia, cuando el tribunal se retiró para deliberar con una pregunta en mente: ¿el chileno asesinó con premeditación a su exnovia japonesa Narumi Kurosaki en 2016?
Zepeda enfrenta en Lyon el "juicio de la última oportunidad", en palabras de su defensa. En 2023, el tribunal de apelación de Vesoul confirmó una pena de 28 años de prisión, pero la Corte de Casación ordenó repetir el juicio por un vicio procesal.
"Soy inocente. No maté a Narumi", reiteró Zepeda, entre lágrimas, en su último turno de palabra antes de que el presidente del tribunal Éric Chalbos diera por finalizado el juicio, y los tres magistrados y nueve miembros del jurado se retiraran a deliberar.
Poco antes, la madre de Kurosaki rompió a llorar y abandonó la sala acompañada de sus dos hijas, antes de regresar al pequeño banco de madera en primera fila, desde donde siguen el proceso desde el primer día, constató un periodista de AFP en la sala.
El fiscal, Vincent Auger, pidió la víspera que se condenara al acusado a 30 años de prisión. Los abogados defensores reclamaron su absolución en nombre del "beneficio de la duda", en este mediático caso sin cadáver.
La acusación considera que mató a su exnovia la madrugada del 5 de diciembre de 2016 en su habitación 106 de la residencia universitaria Rousseau de Besanzón, al viajar por sorpresa desde Chile a Francia meses después de su ruptura.
"Un hombre que recorre 10.000 kilómetros para reencontrarse con su expareja tras una ruptura, no espera tres días y medio para reconquistarla", dijo Auger, para quien Zepeda los habría empleado en verdad para "preparar un crimen".
A continuación, habría hecho desaparecer su cuerpo en un río cercano dentro de una maleta, y habría pirateado sus cuentas en redes sociales para hacer creer que la joven de 21 años seguía viva, mientras él ganaba tiempo para regresar a Chile.
Pese a no haberse hallado nunca el cadáver, la acusación se basa en la cantidad de indicios que corroborarían que se trata de un crimen premeditado: testimonios, datos de telefonía, geolocalización del auto que alquiló, etc.
Los abogados de la defensa Sylvain Cormier y Robin Binsard, se esforzaron en destacar, a lo largo del juicio iniciado el 17 de marzo, las zonas grises de la investigación y apuntaron a otros posibles sospechosos.
Los letrados recordaron que hay rastros de ADN en la habitación de Kurosaki que nunca se identificaron, que hubo posibles testigos que no fueron interrogados, que no se explotaron todas las cámaras de seguridad de la residencia universitaria, etc.
- "El alma de Narumi" -
El neoclásico tribunal de Lyon se encamina a cerrar este juicio fuera de lo común, a caballo entre tres continentes y que ya movilizó a magistrados, jurado popular, prensa, traductores y público en tres ciudades en Francia: Besanzón, Vesoul y Lyon.
Desde primera hora, los periodistas de medios chilenos, japoneses y franceses que siguen el juicio desde el primer día, así como el público asistente, esperaban para poder entrar en la sala, ya que en Francia no se retransmiten juicios.
Y cuando se anuncie el veredicto, previsto este jueves, cruzarán de nuevo la imponente sala de los pasos perdidos donde en 1987 se condenó por crímenes contra la humanidad al dirigente nazi Klaus Barbie, extraditado desde Bolivia cuatro años antes.
"Nicolás Zepeda es la última persona que vio a Narumi en vida y la primera, y única, en haberla visto muerta", dijo el miércoles Galley, llamando al tribunal a ofrecer a la familia "una sepultura virtual, judicial, donde puedan recogerse", ya que consideran que "el alma de Narumi, yerra, entre lloros".
R.Perez--LGdM